domingo, 8 de mayo de 2022

I DIOS NO JUEGA A LOS DADOS




Entre las muchas interrogantes que debemos hacernos en el transcurso de una vida, hay una que resalta por su simpleza y relevancia, ¿Estamos solos en este obscuro y cada vez más frío universo? Incongruencias y discontinuidades en el pasado, así como confesiones de último minuto, parecen decir que no. Analicemos una por una las evidencias más relevantes y confiables, a la luz de la lógica y el buen juicio y veamos qué tan viables pueden ser las fuentes que afirman la veracidad del hecho.

 

Gracias a los telescopios de alta tecnología desarrollados desde la mitad del siglo pasado, podemos darnos una idea de la vastedad del Universo. Aun así, resulta  imposible imaginar la cantidad de galaxias que existen y que, a su vez, contienen millones de sistemas solares como el nuestro, con billones de planetas que podrían albergar vida inteligente como la que se desarrolló en la Tierra.


El Ex Director del programa SETI, Frank Drake desarrolló en 1961, una fórmula para calcular el número de especies inteligentes que habitan, o habitaron la galaxia y nos da la oportunidad de aventurar una cantidad hipotética, pero igualmente sorprendente, sobre las posibilidades de que exista vida más allá de nuestras fronteras.


La fórmula Drake está compuesta por las siguientes variables:

 

R = Ns x Fp x Ne x Fl x Fi x Fc x Fs

Donde:

R = Número de inteligencias actuales en la galaxia
Ns = Número (aproximado) de estrellas en la Vía Láctea

Fp = Fracción de estrellas con planetas como la Tierra

Ne = Planetas ecológicamente propicios para la vida
Fl = Fracción de Ne con seres vivientes
Fi = Fracción de Fl con seres vivientes inteligentes
Fc = Fracción de Fi con medios para comunicarse
Fs = Período de tiempo en que Fc sobreviviría

Si hacemos un cálculo muy reservado y suponemos que:

 

1.- Hay 300 mil millones de estrellas en la vía láctea (se especula que hay entre 200 y 400 mil millones), de los cuales el 100 % tienen planetas.

2.- Que, de esos planetas, solo el 10 % son ecológicamente aptos para la vida. 

3.- Que, de esos planetas ecológicamente aptos, solo el 10% tiene vida.

4.- Que, de ese 10 % que tienen vida, solo 1% albergan vida inteligente.

5.- Que de esos planetas solamente el .1 % de esos planetas, son aptos para comunicarse. 

6.- Y que de ese 0.1% tiene como mínimo 10,000 años sobreviviendo como especie.

 

El resultado no puede ser más que claro.


R=300,000,000*0.1*0.1*0.01*0.001*10,000=30,000 planetas

Creo que a nadie sorprende este resultado, el sentido común nos dicta que algo así se anticipaba y no por carencia, sino por exceso. Y esto es solamente en nuestra galaxia, a saber que en el universo hay 2 billones más. 


Quiero aclarar que elegí el 10% en la mayoría de los parámetros, basado en nuestro propio sistema solar, en donde sólo un planeta de nueve tiene vida inteligente comprobada. 


Tomemos entonces este resultado con las reservas necesarias, en virtud de lo difícil que es calcular con precisión cada una de las variables, y quedémonos con la idea de que este número, aunque arbitrario, nos indica claramente que hay otras civilizaciones distintas a la nuestra, y que tal vez, estas han entrado en contacto con nosotros desde el principio de los tiempos. 


Matemáticamente el fenómeno es posible, y no solamente posible, sino inevitable.

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