sábado, 21 de mayo de 2022

2.1 EL PASADO NOS HABLA


2.1.1 Cuevas enigmáticas

Pinturas rupestres de la meseta Tassili encontradas en Argelia, con una antigüedad de entre ocho mil y once mil años, muestran, entre escenas de animales y hombres de caza, extraños perfiles que claramente señalan a seres con cuatro o seis miembros que parecen tener un casco o antenas.


mesta de Tassili


Este llamado Dios Marciano es una pintura rupestre cuya antigüedad esta entre 8000 y 10000 años de antigüedad. Mide 6 metros de alto y parece tener un solo ojo, igual que polifemo, el cíclope griego.



Dios Marciano

Aunque podrían ser pinturas mitológicas, invenciones de una mente desequilibrada o alucinada que cree ver seres inexistentes y amorfos, como en la siguiente pintura: 


Ser con antenas o cuernos.

No se puede negar que también eran capaces de trazar elementos de la naturaleza con absoluto realismo, como en la siguiente imagen:

 

Pintura rupestre. Tassili Alger.

Es notorio que los trazos corresponden a elementos bien conocidos en la naturaleza, que representan fielmente una escena de caza entre un humano y una jirafa. Los tamaños son fieles a lo que hoy conocemos, es más, la perspectiva nos deja ver que hay dos planos y que manejan la profundidad respetando las proporciones. ¿Por qué, entonces, habrían de realizar pinturas tan fuera de contexto? ¿Qué trataban de señalarnos? No olvidemos que, aunque para nosotros, pueden parecer una simpleza, un arte de niños; para ellos, era un mensaje que deseaban hacer perdurar. La elección de los lugares en donde plasmaban sus pinturas no era elegida al azar, era meticulosamente seleccionada para que las inclemencias del clima, no las dañaran. El que estas imágenes estén en cuevas, y no a la intemperie, nos indica que su fin era dar testimonio a generaciones venideras de sucesos muy importantes que habrían acaecido en la historia de su tribu. Hoy mismo, el ser humano hace lo mismo, cuando registra en discos de oro, canciones, imágenes y sonidos del planeta Tierra, para que atraviesen el espacio y le indiquen a algún destinatario interplanetario, quienes éramos y dónde estábamos. No somos tan diferentes, lo único que ha cambiado son los medios tecnológicos para lograrlo.

 

Discos incrustados en la sonda Voyager 1.

En otra pintura enigmática descubierta por Rafael Brancas en Tassili en 1976, se observa un ser con un traje completo en el mismo tono, ceñido y con una especie de manguera que sale del traje y termina su recorrido donde empieza un objeto de grandes dimensiones. Este ser que lleva una esfera sobre los hombros similar a un casco, parece conducir a tres mujeres, una de ellas con un niño a sus espaldas, hacia un habitáculo desconocido. Por desgracia, esta figura ya no es posible observarla en plenitud, ya que la cabeza del ser desapareció, convenientemente, de la pintura.

 

El rapto

En otra pintura enigmática de Tassili encontramos seres que son tres veces más altos que la mayoría de las personas que si conservan una proporción normal con los animales dibujados. Yo me pregunto, ¿por qué si los animales y las personas mantienen una relación de tamaños normal, hay dos que no? ¿se equivocaron? ¿perdieron la perspectiva? o ¿será que estaban dibujando lo que en realidad veían?

 

Gigantes de Tassili

En Australia, en la ciudad de Victoria, se encuentra una pintura de hace 40 mil años, en ella se observa el dibujo de un ser cuyo contorno describe un traje holgado con un par de botas altas -o al menos, así las podríamos describir hoy en día- y una especie de escafandra o casco, con dos aberturas en la parte frontal. Vaya imaginación de los integrantes de esta tribu, que fueron capaces de plasmar realidades tan ajenas a ellos, pero curiosamente, tan cercanas a nuestra realidad.

 

Ser con escafandra


Por supuesto que los científicos, en especial los antropólogos, dicen que estas pinturas no tienen ningún referente con la realidad, sin embargo, no cabe duda que las pinturas describen imágenes nítidas de eventos formidables, únicos y extraordinarios, de la misma manera que lo hacemos nosotros al pincelar eventos que den testimonio, a las generaciones venideras, de lo que hemos vivido para que no caiga en el olvido.


2.1.2 Pinturas Extrañas

De hecho, este fenómeno artístico que comenzó en la prehistoria, no se detuvo ahí, sino que continuó hasta el Renacimiento. Existen algunas obras de arte donde se observan naves semejantes a lo que hoy en día conocemos como OVNIS. Aert Gelder en 1710 pintó "El bautismo de Cristo".



El bautismo de Cristo

La pintura es bastante sugerente y nos hace pensar que el pintor quiso dar un mensaje encriptado, casi velado, pero muy concreto para alguien con el enfoque correcto.


Otro ejemplo muy notable es la pintura de Filippo Lipi del siglo XV titulada "La Madonna de San Gionannino". la imagen habla por sí misma.

 

La Madonna de San Gionannino


Hay que señalar que en esa época la iglesia era muy severa con aquellos que se atrevían a cuestionarla y expresar abiertamente ideas que no fueran autorizadas por ella. Así que los artistas tenían que esconder o matizar los mensajes prohibidos que deseaban comunicar.


¿Y que decir de la pintura de la batalla de Nuremberg? En donde Hans Glaser plasmó una batalla celeste que tuvo lugar el 14 de abril 1561 y de la cual hay afortunadamente testimonios. Se dice que durante una hora, al amanecer, decenas de objetos con forma de cilindro, cruz y esfera; mantuvieron una ardua batalla ante la presencia de muchas personas que los observaban aterradas.

 

Batalla de Nuremberg


Cinco años después sucedió un evento similar, pero está vez, en la ciudad de Basilea y Samuel Koch fue el escritor que se dio a la tarea de contarlo. 


Batalla de Basilea

Por desgracia, la mayoría de este arte "incómodo" permanece en los sótanos de los museos más importantes del mundo, lejos de la vista de las personas que pueden cuestionarlos.


2.1.3 La Fabula de Sirio

Otro caso increíble y perfectamente documentado, es el de la tribu Dogon, que vive en los montes de Hombori y la meseta de Bandiagara, en la Republica de Malí, en Africa. El antropólogo francés Marcel Griaule y la etnóloga Germaine Dieterlene documentaron en 1951, un estudio sobre esta comunidad llamado “Un sistema de Sirio en el Sudán”. Este trabajo se realizó durante 4 años y estudió a cuatro grupos tribales sudaneses, los Dogon de Bandiagara, los de Bambara y Bozo del distrito de Segul y los de Minianka de Kutiala. Descubrieron que Los Dogon celebran cada cincuenta años la fiesta del “Sigui”, que conmemora la renovación del mundo. Esta celebración contempla la fabricación de enormes máscaras con forma de cabeza de pájaro, llamadas "kanaga", confeccionadas especialmente para esta ocasión y luego conservadas como prueba física de las ceremonias "Sigui" y de los asombrosos conocimientos de los Dogon acerca del sistema estelar de Sirio. Este hecho ha permitido a los investigadores seguir la pista de estas ceremonias hasta el año 1300 D.C.


Dogones

La leyenda Dogon afirma que la fuente primigenia de este insólito saber astronómico fueron los "Nummos", seres que llegaron a la Tierra procedentes del satélite de la estrella "Emme-Ya", aproximadamente hacía el año 3000 A.C. el terminó "nummo" en la lengua Dogon se relaciona con el agua y suele referirse a ellos como "Maestros del agua" e "Instructores". La tradición Dogon los describe como seres anfibios, con forma de pez y de hombres.


Dice la leyenda que Poo Tolo (Sirio B), que es el nombre de la gráminea más pequeña que conocen los Dogon y cuyo nombre científico es Digitaria Exilis, da una vuelta completa cada cincuenta años alrededor de un brillante e inmenso astro llamado  Sirio A. Poo Tolo (Sirio B), es prácticamente invisible ya que su brillo es eclipsado por la intensa luz de Sirio A. 

 

Sirio A y Sirio B


Además, los Dogon afirman que, en este sistema binario, hay una tercera estrella llamada Emme Ya, por supuesto, más grande que Poo Tolo (Sirio B), pero cuatro veces más ligera. Si se hace un paralelismo con la constelación del Can Mayor ubicada en el hemisferio sur, se corrobora que Sirio B, es una estrella mucho más pequeña y mucho más densa, conocida como "enana blanca". Esta estrella tiene una órbita alrededor de Sirio A de 50,04 años y estaría hecha, según la tradición Dogon, del material más duro que existe sobre la tierra, al que llamaron "sagala". Efectivamente, una enana blanca tiene sus átomos tan cohesionados, que su dureza es extrema, lo que concuerda con el significado de "sagala", que quiere decir fuerte o poderoso. Lo que resulta asombroso es que Sirio B fue descubierto teóricamente hasta el año 1834, por el astrónomo Friedrich Wihelm Bessel. Su descubrimiento se debió a las variaciones del movimiento de Sirio A con respecto a otras estrellas. Estas variaciones hicieron sospechar a Bessel que otro cuerpo modificaba su órbita. Sin embargo, no fue sino hasta 1862 que el americano Clarke, con un telescopio de su propia manufactura, logró ubicar a Sirio B en el lugar calculado por Bessel.


La gran pregunta surge de inmediato, ¿Cómo pudieron conocer los Dogon la existencia de Sirio B, si no contaban con la tecnología adecuada para tal observación? ¿Cómo pudieron describir con esa precisión los movimientos de un sistema binario que se encuentra a 5 años luz de la tierra, sin conocimientos de astronomía, física, geometría euclidiana y matemáticas? ¿Cómo pudieron saber la existencia de un astro, que es invisible al ojo desnudo, hablar de su órbita y describir su densidad? Si esto no es de por sí sorprendente, añadiré que en 1995, los astrónomos Benest y Duvan publicaron un artículo en la revista Astronomy and Astrophysics, donde probaron que en este sistema hay un tercer objeto que modifica las órbitas de los otros dos. Emme-Ya, fue finalmente puesta bajo el reflector 50 años después.

 

Sirio A, Sirio B y Sirio C


Carl Sagan en su libro Cerebro de Broca, contra argumenta que probablemente la tribu Dogon fue visitada por misioneros o soldados de la primera guerra mundial, los cuales contaron a sus habitantes, los asombrosos conocimientos de astronomía sobre Sirio, que por aquella época, ya eran conocidos y estaban muy en boga. Sin embargo, aunque esta explicación es sin duda probable, porque este sistema era ampliamente conocido antes de los años treinta, década en la que se inició la investigación del Dr. Marcel Griaule; existen cosas que no terminan por encajar en tan deductiva explicación. En primer lugar, los dogones hablan de Sirio B, aludiendo, no solo a una estrella invisible, sino que la describen como una estrella extremadamente pesada hecha del material más duro sobre la tierra. Este detalle es fundamental, porque, aunque la existencia de Sirio B fuera del conocimiento común, las personas difícilmente podrían haber entendido conceptos como el de "enana blanca". Es decir, por mucho que un extranjero llegado a esas tierras conociera, por los periódicos, la presencia de estas estrellas; necesitaría haber sido un verdadero experto para poder saber también, los detalles de su trayectoria elíptica, densidad y la existencia de una tercera estrella igualmente invisible, de la cual solo se especulaba por aquellos años, y que no pudo ser descubierta hasta 1995. Hoy te invito amigo lector, a salir a la calle y preguntar la definición de "enana blanca". Yo lo hice a un grupo de 34 personas universitarias, de las cuales solo dos supieron. A mi me parece que visitantes de otras latitudes galácticas fueron los que llevaron ese conocimiento a la tribu, y que esta a su vez, lo asimiló a sus tradiciones porque es imposible que este divulgador extranjero fuera al mismo tiempo misionero o soldado, hombre de ciencia y astrónomo; ya que solo alguien con este perfil, podía saber de tan detallada investigación antes de 1931.

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